miércoles, 29 de julio de 2009

A reinventar la innovación agrícola

Autor: EDUARDO LORA

A menos que haya una nueva revolución verde, habrá una nueva crisis mundial de alimentos. Además de elevar los rendimientos, será necesario ahorrar agua y energía, usar menos fertilizantes y evitar riesgos de salud.

La innovación agrícola ha sido víctima de su propio éxito. Gracias a la efectividad de los avances agrícolas del siglo veinte, los gobiernos optaron por ignorar el riesgo de la escasez de alimentos.

La tendencia de descenso de los precios relativos de los productos básicos, de que hablaba insistentemente Raúl Prebisch a mediados del siglo pasado, pareció ser cierta mucho tiempo. Después de los aumentos extraordinarios que tuvieron los precios del trigo, el arroz, el café y muchos otros productos agrícolas a comienzos de los setenta, siguió una tendencia a la baja durante más de tres décadas.

Hubo un campanazo de alerta en el primer semestre de 2008. En pocos meses se duplicaron los precios del maíz, la soya y el arroz, y empezó a hablarse de una crisis mundial de alimentos. Pero el estallido de una crisis aún más grande silenció esos temores. Con la quiebra de Lehman Brothers en septiembre, se inició una caída abrupta de las cotizaciones de todos los productos básicos, no solo los agrícolas.

Aunque llegó a pensarse que los precios regresarían a los deprimidos niveles de comienzos de la década, a duras penas retrocedieron el terreno ganado desde mediados de 2007. Y desde marzo pasado, con los primeros síntomas de recuperación de la demanda en China y otros países en desarrollo, algunos productos han vuelto a tener aumentos importantes. A medida que se afiance la recuperación, esas tendencias ganarán fuerza, puesto que muchas inversiones agrícolas fueron aplazadas durante la crisis y, sobre todo, porque las tecnologías agrícolas están estancadas en muchos países.

El liderazgo de la investigación agrícola ha quedado en manos de unas pocas empresas transnacionales que se han concentrado en producir transgénicos para los grandes países productores. Las investigaciones agrícolas financiadas por los sectores públicos nacionales o por programas de cooperación internacional, como el Grupo Consultivo de Investigación Agrícola Internacional (CGIAR, por su sigla en inglés), han perdido importancia a nivel mundial, y con ello se han abierto enormes brechas de productividad entre unos pocos países avanzados tecnológicamente y el resto.

Brasil es uno de los pocos países que ha aumentado recientemente sus esfuerzos públicos de innovación agrícola. La Empresa Brasileira de Pesquisa Agropecuária (Embrapa) es uno de los institutos nacionales de investigación agrícola más grandes del mundo. Gracias a un presupuesto de US$600 millones, Brasil está en una posición envidiable dentro de América Latina.

Decenas de estudios han demostrado que la inversión en investigación agrícola genera retornos económicos de 20% a 40%. Pero la inversión pública en innovación es poco atractiva políticamente, porque supone muchos riesgos y toma tiempo en generar resultados. También conspiran contra la inversión pública los problemas fiscales recurrentes, la falta de gobernabilidad y las políticas de intervención en los mercados agrícolas.

América Latina está hoy mejor posicionada para beneficiarse de una explosión en innovación pues todas estas restricciones son menos severas que en el pasado. Además, han resurgido las fuentes internacionales de cooperación. En respuesta a los aumentos de precios agrícolas de 2008 el Banco Mundial y el BID crearon líneas de crédito para innovación agrícola, y grandes donantes, como la Fundación Gates, decidieron invertir en este campo en la región.

La nueva revolución verde tendrá que buscar no sólo mayores rendimientos agrícolas, sino ahorros de agua y energía, menor uso de fertilizantes y reducciones de los riesgos de salud de los productores y consumidores. Reinventar la innovación agrícola es una de las grandes oportunidades que tiene América Latina para acelerar su desarrollo económico y social.

Tomado de Revista Dinero

http://www.dinero.com/noticias-columnistas/reinventar-innovacion-agricola/61590.aspx

martes, 14 de julio de 2009

Bill Gates idea un sistema para detener huracanes

Tomado de:
http://www.madrimasd.org/informacionidi/noticias/noticia.asp?id=40106&origen=notiweb

Parece que Gates está rebosante de ideas, a juzgar por la cantidad de patentes que ha solicitado en los últimos años. Pero su último invento es faraónico: un sistema para detener huracanes como el 'Katrina'.

Según informa
TechFlash, el blog de tecnología de Puget Sound Business Journal, un diario de Seattle (EE.UU.), en la patente están implicados otros 'cerebros' de Microsoft. El sistema consistiría en enfriar las aguas superficiales de la zona marina en la que se generan los violentos huracanes. ¿Cómo? Sólo Bill Gates podría hacerlo: contratando una flota de cientos de buques que se situarían en la ruta del huracán para revolver el agua mediante un sistema de tubos con el fin de mezclar las aguas frías profundas con las aguas cálidas superficiales, enfriando estas últimas.

Uno de los requisitos para que se formen los huracanes es que la superficie del mar sobre la que pasan sea cálida. A mayor temperatura, especialmente en un contexto de calentamiento climático, los científicos prevén que los huracanes serán cada vez más intensos y frecuentes. Enfriar el clima o las aguas superficiales del mar es una solución teórica propuesta ya con anterioridad que sin embargo se enfrenta, como muchas otras ideas de geoingeniería -intervención humana para alterar sistemas naturales mediante la tecnología-, a problemas de inviabilidad económica y consecuencias peligrosamente imprevisibles.

El citado sistema de tubos constituye una de las cinco patentes recién hechas públicas. Pero tamaña tarea no sería financiada por uno de los hombres más ricos del mundo: los inventores también ha pergeñado un sistema de financiación de los buques mediante los seguros contra huracanes, además de apoyo público.

Se cree que éstas y otras ideas nacen de las reuniones que periódicamente celebra
Intellectual Ventures, una empresa de patentes e inventos dirigida por Nathan MyHrvold, ex jefe de tecnología de Microsoft, y a la que está vinculado también Bill Gates.

miércoles, 3 de junio de 2009

Las claves del emprendimiento

Revista Dinero

Este año se desarrollará la novena versión del Emprendedor del Año del Mundo, evento que organiza la firma Ernst & Young y que por primera vez tendrá a un colombiano en competencia: Michael de Rhodes, presidente de Quala. Con motivo de esta participación, a la que llega por haber sido elegido en 2008 Emprendedor Master en la versión colombiana de dicha distinción, que se realizó con el apoyo de Revista Dinero, de Rhodes da tres consejos para un futuro empresario:?

El empresario debe tener confianza en sí mismo y creer realmente en sus ideas. Estas deben ser claras, se debe confiar en ellas y sacarlas adelante. Los futuros empresarios piensan que la llama del emprendimiento está en tomar una idea y copiarla. Lo fundamental es pensar en forma original, ser innovador y continuar esa tendencia de innovación a través de todo el proceso.

Ser empresario es un trabajo, un reto duro. La máxima experiencia que uno puede llegar a tener al momento de convertirse en empresario es construir absolutamente de ceros, pues es un reto más difícil.

La gente piensa que ser empresario es sinónimo de ser exitoso y rico en un tiempo relativamente corto. Ese no es el objetivo final, el objeto final es el tener una idea y realizarla con persistencia a través del tiempo y puede ser que uno sea reconocido, o puede que tenga una recompensa económica, pero ese es el resultado del proceso. Lo que hay que cuidar es el proceso de mucho trabajo, mucha dedicación, mucha disciplina y mucha constancia. Hay que mirarlo así y no buscar atajos, porque estos normalmente no existen.

Universidades, cuna de spin-off

Los retos

“Puede que nuestras investigaciones sean muy buenas, pero los investigadores universitarios en Colombia no estamos preparados para convertir esas buenas ideas en empresas sostenibles”. Esta fue una de las principales conclusiones del foro, expuesta por Edgar Botero, ingeniero y director del grupo de investigaciones ambientales de la UPB.

Botero advirtió que aún los investigadores paisas no tienen claro cómo ponerle un valor a su conocimiento. En Antioquia hay muchas experiencias exitosas en los campos de la biotectnología, materiales y energía, pero, según los foristas, se trata de empresas que han aprovechado las ideas de los investigadores para convertirlas en productos exitosos, pero no de investigadores que hayan convertido sus ideas en empresas.

“En mi opinión ─recalcó─, falta una estructura que pueda reconocer qué es y qué no es empresa. Los investigadores no tenemos un reconocimiento del mercado y no sabemos en términos empresariales cuánto vale nuestro conocimiento”.

Los foristas coincidieron en que una de las barreras para la dinamización de las spin-off en Medellín tiene que ver con el modelo de financiación de las universidades y el respaldo que la academia brinda a sus investigadores y docentes. “Es necesario encontrar fórmulas que le den sostenibilidad financiera a nuestros proyectos, porque los ‘inversionistas ángeles’ son como las brujas, todos sabemos que existen pero nunca los vemos”, advirtió el director del grupo de investigaciones ambientales.

¿Cuál es la fórmula?

Las spin-off son empresas creadas en el seno de organizaciones o entidades ya existentes. Esta figura, aplicada a las universidades, encuentra un sentido fundamental en la transferencia de conocimiento para el desarrollo social y económico.

Las siguientes son algunas recomendaciones que propusieron los foristas para incentivar las spin-off en las universidades del departamento:

- Fomentar la cultura del emprendimiento en los grupos de investigación universitarios.

- Pensar en ideas innovadoras, más allá de pretender constituirse como un grupo de Categoría A de Colciencias.

- La fórmula “idea + proyecto = producto” debe trascender, encontrar mercado y constituirse en empresa. Los grupos de investigación deben tener un acompañamiento de profesionales que conozcan de gestión empresarial.

- Es necesario fomentar los doctorados y movilizar a los profesores para que se conviertan en empresarios de investigación. No basta con ser un excelente investigador.

- Las universidades deben generar garantías para los docentes investigadores. “No es admisible que si un profesor monta una empresa y continúa dando clase, reciba el mismo sueldo”, comentó Botero.

- La escala de valoración de ascenso de los docentes universitarios debe tener en cuenta los esfuerzos que hacen éstos al crear empresa, y no solo su número de publicaciones en revistas indexadas.

- Es preciso que los grupos de investigación interesados en convertirse en spin-off, amplíen sus perspectivas de financiación, enfocándose especialmente en el sector industrial.


Adaptado de: http://www.culturaemedellin.gov.co/sites/CulturaE/QuieroSerEmprendedor/Noticias/Paginas/spin_off_092205.aspx

Pymes adoptarán modelo empresarial de Estados Unidos

Una de las nuevas estrategias de apoyo a la transformación productiva de las micro y pequeñas empresas del país será la creación de nuevos centros de desarrollo empresarial, bajo el modelo que se ha fortalecido en EE.UU. y que ha adaptado México.

Según el viceministro de Desarrollo Empresarial, Ricardo Duarte, se han hecho los contactos con la Agencia para el Desarrollo de la Pequeña Empresa de Norteamérica con el propósito de recibir acompañamiento en la implementación de una experiencia piloto para crear estos centros conocidos en ese país como Sbdc, por sus siglas en inglés, y de los cuales, existen más de mil en ese territorio.

Este proyecto debe ir de la mano de las universidades que son las que tienen la infraestructura y el conocimiento, de manera que como hoy existen consultorios jurídicos, mañana se cuente con consultorios empresariales.

“Lo que pretendemos es que el microempresario pueda acudir a una universidad, nos cuente sus necesidades y, de esta manera, solicite ayuda con su modelo de negocio. Que estén comprometidos investigadores, profesores y estudiantes en este proceso de acompañamiento. En Estados Unidos hay más de mil centros y en México ya tiene 60”, aseguró.

Para el vicepresidente de Desarrollo Económico de la Universidad de Texas, Rober McKinley, quien participó en el III Congreso Mipyme de las Américas, los centros para el desarrollo de la pequeña empresa se crearon en Norteamérica hace más de 30 años.

Según McKinley, se trata de un sistema educativo que brinda asesoría, investigación y acompañamiento, el cual puede superar más de 10 años en el proceso, esto dependiendo de las necesidades de las compañías que cambian a medida que pasa el tiempo.

Explicó que de las 700.000 empresas que se crean al año en ese territorio, 40 por ciento pasa por alguno de estos centros, que mantienen una intervención en las organizaciones con un modelo integral. En Estados Unidos, los 1.100 centros crean al año 166.500 empleos y, generan en impuestos más de 662 millones de dólares. En ese sentido, estas pyme reciben un financiamiento anual por 3.000 millones de dólares.

Asimismo, según los estudios realizados, por cada dólar invertido en los centros, el país obtiene 6,20 dólares en impuestos al lograr la formalización y sostenibilidad de las organizaciones. “Las universidades son clave en este proceso porque tienen la información, generan conocimiento, confianza, cuentan con infraestructura propia y trabajan en red, todos los servicios para que los empresarios puedan crecer”, dijo la directora de la Asociación Mexicana de Centros de Desarrollo de la Pequeña Empresa de México, Rosario Valencia Castillo, quien afirmó que han replicado el modelo americano, luego de realizar un convenio con el ese gobierno, recibiendo la metodología y haciendo redes que se mantienen.

La representante del Departamento de Comercio y Turismo de la Organización de Estados Americanos (OEA), Gisela Vergara, afirmó que desde esta organización se está replicando una iniciativa similar que tiene como base los Sbdc con el involucramiento de la universidad que permita garantizar la continuidad de los programas.

Tomado del Diario la República

miércoles, 27 de mayo de 2009

La tecnología es tan solo un facilitador

Dinero entrevistó a Clayton Christensen, experto mundial en innovación y disrupción. Según él, el capital de los latinoamericanos no se usa para hacer innovaciones disruptivas.

D — ¿Qué es exactamente una innovación disruptiva?

Es una innovación que transforma una industria mediante la introducción de un nuevo producto que se vuelve accesible para toda la población y que es más sencillo. Por ejemplo, Colombia tuvo este tipo de innovación cuando creó su industria de flores y desplazó a los holandeses. Ahora, enfrenta un riesgo similar con otros productores de flores.

D — ¿Qué lleva a un país a buscar este tipo de innovación?

Cuando Japón empezó a crecer, todo el mundo pensó que se trataba de algo extraordinario que tenían los japoneses. Pero, lo único que estaba pasando era que las compañías líderes estaban empezando desde la base, con productos sencillos y accesibles a todos. Cuando llegaron arriba y se concentraron en productos de altos márgenes y bajo volumen, el crecimiento se estancó.

En los setentas, yo era un misionero en Corea y vi como ese país vivía desesperado con la pobreza. Se transformó mediante innovaciones disruptivas. Esto mismo está pasando en China e India.

D — ¿Pero, por qué no pasa algo similar en Latinoamérica?

Yo creo que es porque el capital que va de Europa y Estados Unidos a los países latinoamericanos se invierte solo en la reducción de costos en la fabricación de productos que tienen como destino los mercados de los países desarrollados. Jamás, para hacer innovaciones disruptivas. Por el otro lado, el capital de los latinoamericanos sale de los países y se invierte en papeles financieros en Estados Unidos.

No se si esto sea instintivo o cultural. Cuando los japoneses estaban creciendo se hacían matar antes de sacar su capital del país. Los americanos prefirieron huir antes que luchar.

D — ¿Qué pueden hacer los medios, que están tan amenazados con el mundo digital?

Hay que pensar en el uso que la gente les va a dar al adquirirlos. Por ejemplo, la gente ya no los necesita para estar informados y con las últimas noticias porque hay quienes lo hacen más rápido y mejor en internet. Entonces, hay que pensar en otro uso u oficio. Por ejemplo, en suministrar información confiable e inteligente, como es el caso del Economist. Otro uso puede ser el de ser prestigioso, como el Harvard Business Review. Aquí, lo importante es que la gente la tenga en la oficia, aunque no la lea.

D — ¿Cómo se puede innovar cuando es tan costoso y se necesita de mucha tecnología?

No, lo que se necesita es saber cuál es el trabajo y uso para el cuál van a comprar el producto o servicio y crear un modelo de negocio adecuado. La tecnología es tan solo un facilitad

World Innovation Forum -- Pensar más allá

Solo las empresas que innoven en la inclusión de los más pobres al mundo del consumo, desarrollen mercados que aún no existen, utilicen tecnología y talento humano global podrán sobrevivir en un mundo cambiante.

En los primeros días de mayo se llevó a cabo el World Innovation Forum en la ciudad de Nueva York con la participación de los grandes expertos en el tema. Entre las conclusiones más importantes del foro están la necesidad que tienen las empresas de entender los cambios que se han dado en el entorno en los últimos cinco años y el impacto de los mismos sobre la forma de hacer negocios. Con la conectividad, la tecnología y la globalización, las relaciones entre empresas y consumidores no pueden ser las mismas de hace diez años. En consecuencia, solo podrán sobrevivir las empresas que adecuen sus organizaciones a estos cambios y que entiendan que los negocios actualmente están más orientados a experiencias que a productos, que el consumidor está buscando y está dispuesto a pagar por productos y experiencias hechas a la medida, que la inclusión es un tema de vida o muerte y que las oportunidades están en los mercados que aún no han sido creados.

C.K. Prahalad: Profesor del Ross School of Business de la Universidad de Michigan. Autor de varios libros y reconocido mundialmente por su trabajo de investigación acerca de la base de la pirámide. Prahalad escribió recientemente La nueva era de la innovación. Esta es la forma como el profesor explica la importancia de la innovación en las empresas.

Principios para construir nuevo capital estratégico

1. La escasez de recursos hace que los emprendedores sean muy creativos para poder llevar a cabo sus aspiraciones. Las empresas con abundantes recursos deberían aumentar sus metas y aspiraciones, de forma tal que los recursos se les vuelvan escasos y puedan surgir la creatividad y la innovación.

2. Para construir una estrategia hay que empezar por involucrar el futuro. Hay que lograr una visión compartida de lo que el mundo puede ser, no de lo que es, y preguntarse cómo se puede construir este nuevo mundo de una manera eficiente.

3. Hay que interesarse por las futuras prácticas y no por las consideradas mejores, ya que con esto, a lo único que se llega es a la mediocridad. El foco debe estar dirigido a la creación de valor y a la búsqueda de una perspectiva global. La eficiencia ni siquiera se cuestiona, se da por dada. Hay que tratar de ir más allá. Para lograrlo se requiere velocidad y consistencia. Cambiar el foco, de esperar y reaccionar, a sentir y responder, anticipar y crear.

Fuerzas que han cambiado los negocios en los últimos cinco años -todos los negocios se verán afectados-.

1. Ubicuidad. Hay tres billones de personas conectadas de alguna forma y esto tiene que cambiar la relación entre empresas y consumidores.

2. Reducción dramática del costo de la tecnología. Todo el mundo tiene acceso.

3. La convergencia de la tecnología en las fronteras de las industrias. Se está dando en todas y es difícil saber cuáles son los límites entre unas y otras.

4. El enorme éxito de las redes sociales.

Negocio como Experiencia

La visión de negocio orientada a productos está cambiando por una visión basada en una experiencia. El reto entonces es monetizar esa experiencia. La experiencia le quita a los productos el carácter de commodity. Los consumidores están dispuestos a pagar más por la posibilidad de poder decidir sobre el producto y crear su propia experiencia.

Hace diez años, la firma tenía mucho más importancia que los consumidores. Ahora, los consumidores pueden tener la misma importancia que la firma e incluso más.

Pero, no se trata de un consumidor, sino de la experiencia de cada consumidor a la vez. El nuevo juego va a ser la co-creación de una experiencia personalizada. La co-creación es importante porque el consumidor se involucra y construye su propia experiencia. Co-creación significa dos solucionadores de problemas: la empresa y el consumidor. El resultado es el valor real creado con una experiencia co-creada.

El acceso y la transparencia son cruciales en la creación de valor. La transparencia se está volviendo obligatoria por ley, como la información en las etiquetas; pero, el acceso es algo en lo que hay que trabajar. Esto significa la posibilidad de tener un diálogo con el consumidor y darle acceso cada vez que este lo requiera. En ese sentido, los estrategas de las compañías deben mejorar la base de recursos para que los consumidores puedan tener acceso.

Para lograrlo es preciso construir nuevas habilidades en la arquitectura social de la organización: valores, habilidades, actitudes, fortalezas, capacitaciones y evaluaciones. Pero, más importante, tiene que repensar la arquitectura tecnológica y cómo convertir la tecnología de la información y el conocimiento en un activo estratégico.

En conclusión, el talento importa más de lo que pensábamos, así como la tecnología de la información importa más de lo que pensábamos.

Puede que aún necesite un producto. Por ejemplo, si su negocio es un sistema de manejo de emergencias, necesita un producto, pero no quiere decir que necesite una ambulancia.

Nuevas Oportunidades de Mercado

Los empresarios siempre asumen que si los consumidores tuvieran plata podrían comprarles sus productos. Pero hay que romper con esta idea y generar en la gente la capacidad de consumir.

La innovación es esencial en los negocios en la base de la pirámide. Los problemas de la base de la pirámide son conocidos. Con frecuencia, lo que falta es innovación para desarrollar un producto que sea accesible a todos y un sistema de distribución que permita llegarles a todos los consumidores. Por definición, el mercado de la base de la pirámide es aspiracional.

Vijay Govondarajan: Profesor de Negocios Internacionales y fundador del Centro de Liderazgo Global en Dartmouth College. Es el asesor Principal en innovación de General Electric.

Balance estratégico

De acuerdo con el profesor Govondarajan, para que un negocio sea exitoso debe mantener el equilibrio entre el presente y el futuro. Por ejemplo, los proyectos que se están haciendo en 2009 tienen que pensarse en tres tiempos diferentes, como si estuvieran divididos en tres cajas. En la caja 1 estaría todo lo relacionado con el negocio actual, el que produce las utilidades. Aquí hay que concentrar entre un 50% y 55% de la energía. En momentos de crisis, un poco más.

La caja 2 sería para los proyectos de 2020, que se tienen en una caja separada pero cercana. En esta, la energía que se le dedica debe ser entre 10% y 20%, y en tiempos de crisis entre 15% y 30%. La caja 3 sería para probar conceptos, nuevos negocios. En tiempos normales, requiere entre 10% a 20% de la dedicación, mientras que en los de crisis entre 5% y 10%. Hay que tener un buen manejo de las tres cajas. Mientras que de la caja 1 todo se conoce, de la 3, el 95% son suposiciones.

Todas las empresas tienen una Misión y todas sirven para algo. Bien podrían intercambiarse entre empresas y nadie se daría cuenta. Lo que importa es tener una intención estratégica con tres criterios básicos: Dirección -la gente tiene que saber para dónde va la compañía-; Motivación, -hay que crear un ambiente de trabajo que motive a la gente a trabajar-; y Retos, -los buenos empleados buscan retos. Hay que contratar la gente que tiene ideas, estos son los ejecutores-.

La competencia

La competencia para el futuro es lo que hace ahora, en 2009.

El desempeño es una función de las expectativas. Lo que hay que buscar son las oportunidades no descubiertas y no perseguir el presupuesto. El fracaso no es una opción. Hay que imaginar el futuro con confianza y convicción.

Los CEOs, por lo general, se quedan en su zona de confort, pero es preciso salir de ahí y retar el status quo. Con frecuencia, los CEOs construyen barreras para evitar que entre la competencia, al estilo del castillo blindado que construyó Xerox. Le sirvió para protegerse de Kodak e IBM, porque estas dos empresas querían duplicar lo que hacia Xerox, pero no contra Canon que entró con un negocio diferente e ingresó por donde nadie estaba pensando. "El que vive de la espada muere con las balas de los que no viven de la espada".

Las empresas en los países desarrollados fabrican productos con márgenes altos y por lo general no están dispuestas a hacer productos de poco margen para el mercado masivo. Esto es un problema de rigidez mental. Por ejemplo, jamás harían el carro de US$2.000 que acaba de producir Tata en la India, porque consideran que hacerlo dañaría su marca.

En este sentido, la motivación para las multinacionales de los mercados emergentes es enorme. Por ejemplo, podrían aprovechar y producir un carro análogo para el mercado europeo o americano que solo costara US$8.000. Se llenarían de plata. ?

Clayton Christensen: es conocido mundialmente por su trabajo en innovación y disrupción. Actualmente se desempeña como profesor de la Escuela de Administración de Harvard.

Christensen es un convencido de la innovación disruptiva. Según este profesor, los mercados maduros que aparentemente no tienen mucho más espacio para crecer, lo pueden lograr, y mucho, a través de innovaciones disruptivas que transformen productos complicados y costosos en productos simples y accesibles para todos.

Sin embargo, para una innovación exitosa, entender al consumidor es una unidad de análisis equivocada. La clave está en entender para qué tipo de oficio es que el consumidor necesita el producto.

Un buen ejemplo de una compañía que logró un producto disruptivo en su momento fue Toyota, cuando introdujo el modelo Corolla en el mercado de Estados Unidos. En su momento, ninguna de las empresas grandes, ni Ford ni Chrysler, estaban pensando en un carro que fuera económico para el consumidor americano. Ahora, el turno de la innovación disruptiva le toca a la coreana Kia.

Al comienzo, los productos siempre son complicados. Luego viene la disrupción y todo se vuelve sencillo y accesible. Hay más ejemplos, como lo que le pasó al minicomputador cuando surgió el PC y ahora lo que le está pasando a los periódicos con internet.

Algo similar ocurre con los países. En Japón, todas las compañías empezaron desde la base con productos sencillos y, hacia los 90, estaban en la parte superior, donde los volúmenes son bajos. Luego, el turno fue para Corea y Taiwán y ahora para China e India. ?

Avenidas para una nueva industria

Las oportunidades están en los segmentos del mercado que no están consumiendo porque, para ellos, algo siempre es mejor que nada. Se empieza por ahí y luego se toma el mundo.

Muchas innovaciones que tienen un enorme potencial de crecimiento fracasan, no por el producto o servicio en sí mismo, sino porque la compañía las trató de meter en un modelo de negocio que no era apropiado, en lugar de crearles uno nuevo modelo.

Si un innovador va a la gerencia con un nuevo producto para atender un mercado que no existe, lo más probable es que no obtenga los recursos para desarrollarlo. Se pierden grandes oportunidades. El flujo de caja descontado es el gran enemigo de la innovación.

En una compañía establecida siempre se quiere utilizar la capacidad instalada, así no se ajuste a las nuevas necesidades. Las compañías nuevas, por el contrario, invierten en lo que sea necesario para que el producto funcione. Por ejemplo, si necesitan una nueva fuerza de ventas la contratan.

Todo esto pasa no por la estupidez de los gerentes, que hacen exactamente lo que se les enseñó, sino porque tienen unos clientes y un modelo de negocio. De hecho, la búsqueda de utilidad es lo que hace que las compañías crezcan, pero es también lo que las lleva a su liquidación.

Hay excepciones, como el caso de IBM, que logró crear un nuevo modelo de negocio. Para Christensen, las unidades de negocio no pueden evolucionar, mientras que una corporación sí puede hacerlo, creando nuevas unidades de negocio.

¿Cómo es un modelo de

negocio y cómo se construye?

¿Qué es una marca valiosa y cómo se construye?

1. Diseñe un producto que haga bien el trabajo requerido.

2. Póngale una marca que identifique el trabajo con el producto.

3. La gente lo contrata para que haga el trabajo y al ver que lo hace bien aprende a confiar en esa marca.

4. Lo contratan siempre que lo necesitan y empiezan a hablar de él.

5. La publicidad refuerza la marca.


Tomado de:

http://www.dinero.com/noticias-informe-especial/pensar-alla/59627.aspx